El proceso de cambio de uso de un local a vivienda implica varios pasos para garantizar que el inmueble cumpla con la normativa urbanística, de habitabilidad y seguridad. Se puede describir de la siguiente forma:
Comprobar la normativa urbanística: Revisar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del municipio para verificar si el cambio de uso de local a vivienda está permitido en la zona.
Contratar técnico competente: Arquitecto o aparejador que redacte un proyecto de cambio de uso, incluyendo planos, memoria técnica y certificados necesarios sobre habitabilidad, instalaciones y seguridad.
Presentar solicitud de licencia de cambio de uso: Entregar al ayuntamiento la documentación técnica junto con la instancia y el pago de las tasas correspondientes.
